viernes, 5 de abril de 2013
Carta para un mundo no violento
Ningún Estado o individuo
puede estar seguro en un modo inseguro. Los valores de la no violencia,
en los intentos, en los pensamientos y en las prácticas, han pasado de una
alternativa a una necesidad.
Estamos
convencidos que el respeto de los principios de la no violencia introducirá un
orden mundial más civilizado y pacifico, en el que sistemas más justos y
eficaces de gobernar, respetuosos de la dignidad humana y de la sacralidad de
la vida puedan ser una realidad.
Nuestras
culturas, nuestras historias y nuestras vidas individuales están
interrelacionadas y nuestras acciones son interdependientes.
Hoy
como nunca antes, creemos que sea una verdad que nos espera: el nuestro es un
destino común, un destino que será determinado por nuestras intenciones,
decisiones y acciones de hoy.
Estamos
firmemente convencidos que crear una cultura de la paz y de la no violencia,
aun siendo un proceso largo y difícil, es un objetivo noble y necesario.
Afirmar los principios enunciados en esta Carta es un primer paso, de vital
importancia, para garantizar la supervivencia y el desarrollo de la humanidad y
lograr un mundo sin violencia.
Nosotros,
Premios Nobel de la Paz y Organizaciones Nobel por la Paz,
Reafirmando
nuestro empeño con la Declaración Universal de los Derechos Humanos,
Preocupados
de la necesidad de poner fin a la difusión de la violencia en todos los niveles
de la sociedad y, sobre todo, a las amenazas que asestan a nivel global contra
la humanidad,
Reafirmando
que la libertad de pensamiento y de expresión esta a la raíz de la democracia y
de la creatividad,
Recordando
que la violencia se manifiesta de muchas formas, como conflicto armado,
ocupación militar, pobreza, explotación económica, destrucción del ambiente y
prejuicios basados en preferencias de raza, religión, genero u
orientación sexual,
Reconociendo
que el culto a la violencia, así como se expresa a través de la cultura
popular, acostumbra a la aceptación de la misma como condición normal y
admisible,
Convencidos
que la violencia causa el mayor daño a aquellos que son más débiles y
vulnerables;
Reparando
en que la paz no es solamente la ausencia de violencia sino la presencia de la
justicia,
Considerando
que un inadecuado reconocimiento, de parte de los Estados, de las diversidades
étnicas, culturales y religiosas está en la raíz de mucha de la violencia que
existe en el mundo,
Reconociendo
la urgencia de desarrollar un planteo alternativo a la seguridad nacional
basado en un sistema en el que ningún país, o grupo de países, deba contar con
las armar nucleares para la propia seguridad;
Conscientes
de que los métodos no violentos para la resolución de conflictos tienen mayor
éxito cuando son adoptados en la fase más precoz posible,
Reconociendo
el derecho natural de los oprimidos a resistir pacíficamente a la opresión,
Afirmando
que aquellos que tienen investiduras de poder tienen la mayor responsabilidad
de poner fin a la violencia, donde sea que se manifieste y de prevenirla cada
vez que sea posible,
Convencidos
que los principios de la no violencia deben triunfar en todos los niveles de la
sociedad, así como en la relaciones entre los Estados y las personas;
Llamamos
a la comunidad internacional a favorecer el desarrollo de los siguientes
principios:
Primero:
En un mundo interdependiente, la prevención y el cese de los conflictos armados
entre Estados y dentro de los Estados requiere una acción colectiva de parte de
la comunidad internacional que, a su vez, requiere reforzar reformas al sistema
ONU y a las organizaciones de cooperación regional, con el fin de autorizar a
las mismas y consentir a ellos de promover un sistema de seguridad mundial,
antes que una seguridad nacional de singulares Países compitiendo entre sí por
la supremacía.
Segundo:
Para lograr un mundo sin violencia, los Estados deben respetar siempre el
estado de derecho y honrar sus acuerdos jurídicos y aplicar sanciones a los
infractores.
Tercero:
Es esencial encaminarse sin más retardos hacia la eliminación de las armas
nucleares y de otras armas de destrucción masiva. Los Estados que detentan
tales armas deben dar pasos concretos hacia el desarme y adoptar un sistema de
defensa que no se base en la disuasión nuclear. Al mismo tiempo los Estados
deben empeñarse en consolidar un régimen de no proliferación nuclear,
reforzando también verificaciones multilaterales, protegiendo el material
nuclear y llevando adelante el desarme.
Cuarto:
Para reducir la violencia en la sociedad, la producción y la venta de armas
pequeñas y ligeras debe reducirse y ser rigurosamente controlada a nivel
internacional, estatal, regional y local.
Además,
debe existir una total y universal aplicación de los acuerdos internacionales
en materia de desarme, como por ejemplo el Tratado para la Prohibición de Minas
de 1997, y el sostén de nuevos esfuerzos dirigidos a eliminar el impacto de las
armas indiscriminadas y activadas por las víctimas, como por ejemplo las
municiones cluster.
Quinto:
Expresamos fuerte condena al terrorismo, porque la violencia genera violencia y
porque ningún acto de terror contra las poblaciones civiles de ningún país
puede ser perpetrado en nombre de ninguna causa. La lucha contra el terrorismo
no puede, sin embargo, justificar la violación de los derechos humanos, del
derecho humanitario internacional, de las normas de la sociedad civil y de la
democracia.
Sexto:
Poner fin a la violencia domestica y en las familias exige el respeto
incondicional de la igualdad, de la libertad, de la dignidad y de los derechos
de las mujeres, de los hombres y de los niños, de parte de todos los individuos
e instituciones del estado, de la religión y de la sociedad civil. Tales
tutelas deben incorporarse a las leyes y a las convenciones locales e internacionales.
Séptimo:
Cada individuo y Estado comparten la responsabilidad de prevenir la violencia
contra los niños y los jóvenes, quienes representan nuestro futuro común y
nuestro bien más precioso, y promover oportunidades de instrucción, el acceso a
la asistencia sanitaria primaria, la seguridad personal, la tutela social y un
clima favorecedor que refuerce la no violencia como estilo de vida y no como
sueño utópico. La educación en la paz y la no violencia debe ser parte de los
programas escolares.
Octavo:
Prevenir los conflictos derivados del agotamiento de los recursos naturales y,
en particular, de las fuentes de agua y de energía exige que los Estados
desarrollen un rol activo e instituyan sistemas jurídicos y modelos dedicados a
la protección del ambiente y a la contención de su consumo en base a la
disponibilidad de los recursos y a las reales necesidades del hombre.
Noveno:
Llamamos a las Naciones Unidas y a sus Estados miembros para que tomen en
consideración medios y métodos para promover un reconocimiento significativo de
las diversidades étnicas, culturales y religiosas en los estados nacionales
multi-étnicos. El principio moral de un mundo no violento es: “trata a los
demás como quisieras que los otros te traten a ti”.
Décimo:
Los principales instrumentos políticos necesarios para poner en ser un mundo no
violento son el dialogo basado en la dignidad, la negociación y el compromiso,
conducidos en el respeto del equilibrio entre las partes involucradas, pero
teniendo también presente los aspectos de la sociedad humana en su totalidad y
del ambiente en que vive.
Décimo
primero: Todos los Estados deben destinar recursos suficientes a la integridad
de la distribución de los recursos económicos y resolver grandes
iniquidades que crean un terreno fértil para la violencia.
La
disparidad de condiciones de vida lleva inevitablemente a la falta de
oportunidades, y en muchos casos a la pérdida de esperanza.
Décimo
segundo: La sociedad civil en todas sus articulaciones, incluso los defensores
de los derechos humanos, los pacifistas y los activistas ambientales, debe ser
reconocida como esencial para la construcción de un mundo no violento, así como
todos los gobiernos deben servir a sus propios ciudadanos y no al contrario.
Deben
crearse las condiciones para permitir y alentar la participación de la sociedad
civil en los procesos políticos a nivel mundial y local -lo que implica la
autorización y la tutela de los defensores de los derechos humanos, de los
activistas de la paz y de la protección del ambiente, a quienes sus actividades
a menudo los ponen en riesgo.
Décimo
tercero: Implementando los principios de esta Carta, nos dirigimos a todos para
que se trabaje juntos por un mundo justo y no violento, en el que cada uno
tenga el derecho a no ser asesinado y a su vez el deber de no asesinar a nadie.
Para
contrastar todas las formas de violencia, alentamos la investigación científica
en el campo de la interacción humana y del dialogo, e invitamos a las
comunidades académicas, científicas y religiosas a ayudarnos en la transición
hacia una sociedad no violenta y pacifista.
Después
de la aprobación del primer boceto el 19 de noviembre de 2006, en el curso del
VII Summit Mundial de los Premios Nobel de la Paz, la Carta para un Mundo No
Violento ha sido firmada por por siguientes Premios Nobel, por representantes
de las Organizaciones premiadas con el Nobel de la Paz y por personalidades
reconocidas a nivel internacional por su trabajo activo a favor de la paz.
Firman
la Carta para un Mundo No Violento
Signers of the Charter for a world without
violence
Mairead
Corrigan Maguire
Carlos
Filipe Ximenes Belo
Frederik
Willem De Klerk
Lech
Walesa
Mikhail
Gorbachev
Archbishop
Desmond Mpilo Tutu
Jody
Williams
Shirin
Ebadi
Betty
Williams
His
Holiness the Dalai Lama
Mohamed
ElBaradei
John
Hume
Adolfo Perez Esquivel
Wangari Maathai
American Friends Service Committee
Red Cross Italy
International Atomic Energy Agency
International Physicians for the
Prevention of Nuclear War
International
Peace Bureau
Apoyan
la Carta para un Mundo No Violento
Supporters of the Charter for a World
Without Violence
Mr. Tadatoshi Akiba
Presidente del World’s Mayors for Peace
The President of the World’s Mayors for
Peace
Dr. M.S. Swaminathan
Ex Presidente del Pugwash Conferences on
Science and World Affairs, Organización Premio Nobel de la Paz.
Former President of the Pugwash
Conferences on Science and World Affairs, Nobel Peace Laureate Organization.
La inseguridad es la principal
preocupación en Venezuela. Más de cien Personas
son asesinadas cada fin de semana, y hay un auge tanto de las ejecuciones
sumarias por parte de los cuerpos de seguridad como de los linchamientos
de delincuentes en los barrios populares de esta capital.
“Dejemos de lado el odio y el rencor que lleva al asesinato. También
es violento el esposo que se porta mal en el hogar, que le pega a los hijos y
se pelea con el vecino. Debemos sacar la violencia de nuestros corazones. Somos
un pueblo bondadoso y eso tenemos que rescatarlo. Tenemos que luchar contra la
delincuencia. Hay que decirle a los jóvenes que ese no es el camino de la vida”.
“El problema de la violencia está muy presente en el país, hay
mucha violencia en los corazones de la gente. Saquemos el odio y el rencor de
nuestros corazones. Vivamos en una gran fraternidad”. Cardenal J. Urosa Sabino. Fuente: El Universal 27/03/2013
Por una Venezuela Libre de Violencia: Delincuencia: causas y clavespara combatirla. S...
Este blog nació a partir de la idea y la creencia personal de que el país que queremos hay que construirlo, que no es suficiente el confiar en manos de unos pocos la solución de nuestros problemas, que las criticas sin propuestas, ni aportes, no producen cambios ni generan desarrollo. Con la intención de unir a todos los habitantes del territorio nacional en una causa común y estimulando, así mismo las relaciones fraternas de paz, convivencia, amor, respeto y compromiso entre los venezolanos.
Démosle un gran cero a la violencia y a la delincuencia, vamos a aportar todos y cada uno, un grano de arena, y proponer ideas, para prevenir y combatir la violencia y la delincuencia en el territorio Nacional; desde nuestras casas, nuestras escuelas, desde cualquier ámbito de la sociedad venezolana.
Este Blog pretende ser un espacio independiente donde todos los venezolanos pueden expresar su opinión, en busca de aportar soluciones, y el desarrollo de ideas. Con la única finalidad de promover el desarrollo de una mejor nación a partir de la autoconstrucción de la misma por parte de cada uno de los ciudadanos que en ella habitan. Pero recordando que este no es un espacios como los ya muchos existentes donde se escribe cualquier cosa se habla por hablar, se ofenden o se burlan de los demás usuarios, y no se respetan las diferencias de opiniones.
Este blog no pretende ser un espacio político sino más bien un lugar para exponer ideas para promover y construir los cambios positivos necesarios para el país.
La intención, más allá de crear un blog como muchos tantos, es primordial mente erigir una causa, cuya meta será la de lograr que cada día más y más personas se sumen a la misma, para ser copartícipes y construir, en base a propuestas, escritos e iniciativas la Venezuela que queremos; una Venezuela libre de violencia y delincuencia.
Construyamos propuestas y vamos a evaluar también el problema de la violencia y la delincuencia a partir de la prevención
lunes, 25 de marzo de 2013
Delincuencia: causas y claves
para combatirla.
Se ha
demostrado que la mayor parte de los que delinquen son jóvenes…
Un joven que
crece en un hogar violento, disfuncional, donde no existan los valores de
trabajo, respeto, responsabilidad, familia; estará creando las condiciones para
que la delincuencia sea más probable.
-
En
muchos casos la violencia responde a esquemas jerárquicos y alternativas de
poder, donde se puede acceder a
posiciones de prestigio y poder que son negadas en una sociedad mayor.
-
Como
un canal de resentimiento y también hay casos de relación con la pobreza (la
abundancia del rico incita la indignación del joven imprudente, y la necesidad
y la codicia lo impelen a transgredir).
-
Falta
de educación en valores morales.
-
Consumo
de drogas.
-
Victimas
de violencia física, psicológica y hasta sexual por parte de padres o miembros
de la propia familia.
Claves
para combatir la delincuencia
- Aumento en la probabilidad de arresto y sentencia, lo que disminuiría la
tasa de delitos.
- Dotación de más equipos y vehículos motorizados para los cuerpos policiales.
- Formación en ética a los miembros activos y futuros miembros de las
fuerzas policiales y demás organismos de control del orden publico.
- En muchos casos las ineficiencias
en el servicio del poder judicial no responden a la escasez de recursos sino a
un uso ineficiente de los recursos asignados.
- Mejoras salariales para los oficiales policiales y al mismo tiempo dar y
exigir una mejor formación.
- Promoción de las leyes, para que todos los ciudadanos conozcan sus
deberes y derechos, delitos estipulados dentro del macro normativo legal
venezolano, sanciones y condenas determinadas para tales delitos y transgresiones (Ya que en muchos casos lo que no se conoce no se practica).
- Rehabilitar los centros de reformacion de menores. De manera que sean
ejes para una verdadera reformacion individual y social de los individuos; con
espacios para los estudios, la recreación y el deporte, para el trabajo y la educación en valores morales y donde
ademas estos jóvenes puedan recibir atención médica psicológica. El método de
trabajos a seguir debe ser establecido como servicios comunitarios de maneras de retribuir
en parte a la sociedad. Y al salir de estos centros se le debe garantizar un
empleo con unos parámetros determinados para hacer seguimiento del caso (de
manera de controlar que estos jóvenes no vuelvan a transgredir las leyes).
- Más becas educativas y de capacitación para estudiantes de escasos
recursos y/o de buen rendimiento estudiantil.
- Todas las secundarias deberían ofrecer salidas laborales técnicas ( no
todos vamos a ser médicos o ingenieros; también hace falta formar, y fomentar
otros profesiones u oficios como el arte
culinario, o el arte del corte y la confección de prendas de vestir, recordando
que estos otros oficios tienen igualmente el poder de influir en el desarrollo económico de un país.)
- Formación en valores y en la no violencia desde la educación inicial, en
la educación primaria y secundaria.
- Formación en gestión de conflictos para la posibilidad de un dialogo no
violento; la posibilidad de una educación de genero y educación para la
templanza desde los primeros años de educación en escuelas e institutos en la
secundaria e incluso en cárceles.
Valores
morales para combatir la violencia
Hay que volver a unir los valores humanos a
su fuente transcendental. La más honda enfermedad de nuestro tiempo es la falta
de valores decía A.H. Maslow.
En una sociedad como la actual faltan
recursos de sensibilidad hacia los grandes problemas de nuestro mundo, hablar
de sensibilidad refiere al acto de
educar en el sentido más hondo de la
palabra, acompañar al que se educa para que encuentre su propio sistema de
valores que orienten sus energías mas humanas hacia metas mas solidarias, mas
transcendentales, ayudar a salir del propio egoísmo; ayudar a los que se educan
para que vuelen con sus propias alas.
Es muy importante e imprescindible educar para la solidaridad,
para la tolerancia, para el respeto, el trabajo; es muy importante educar para la ciudadanía.
Desde la educación inicial hay que creara
valores, fortalecerlos y fomentarlos en la primaria y en la secundaria; y debe
ser un trabajo que no solo se haga desde las escuelas, sino también desde los
hogares, en los medios de comunicación, en la iglesia, en la comunidad en los
sectores de la sociedad. Que educar en valores se transforme en un deber
ciudadano.
Sembremos un poco de esperanza ante esta
sociedad deshumanizada, amenazada por la violencia y el terrorismo donde cunde
la inseguridad ciudadana, el vandalismo callejero, el tráfico y consumo de
drogas, los conflictos escolares y la violencia domestica.
Es de urgente necesidad aprender a vivir en
sociedad. Por eso es preciso asimilar de nuevo los grandes valores de la
convivencia social y familiar para vivir con dignidad, en una sociedad plural,
y descubrir los valores básicos para una convivencia pacifica: los valores, los
derechos humanos, la vida que es el principal derecho humano, la solidaridad,
la familia, la tolerancia, el espíritu de servicio, la entrega a los demás ahí
es donde esta la felicidad del autentico hombre, ser mas persona y ser mejor
ciudadano.
La violencia domestica, la violencia dentro
del seno de la familia, es el germen, la semilla de la delincuencia. Un niño
que crece en un hogar violento sera un futuro delincuente y sera también un
padre violento y el ciclo se repite sucesivamente.
Valores para Combatir la Delincuencia
(Parte I)
Los
valores están presentes en toda sociedad. La misma exige un comportamiento
digno de todos sus miembros, pero cada persona se convierte en un promotor de
valores, por la manera en que vive y se conduce.
Cuando no se considera a la vida como un
gran valor, cuando no se enseñan virtudes como la honradez, la laboriosidad, el
estudio, la responsabilidad, el respeto, la solidaridad, muchos jóvenes se
encuentran ante la tentación, y ya sea por rebeldía, por necesidad, por
curiosidad, o por afán de aventura, comienzan a verse inmersos en un ambiente
de antivalores y delincuencia.
Las directrices de la ONU para la prevención de la
delincuencia juvenil, (resolución 45/112 del 14 de dic. De 1990) señala en el
Capítulo IV, inciso B punto 21 inciso A: “Enseñar los valores fundamentales y
fomentar el respeto de la identidad propia y de las características culturales
del niño, de los valores sociales del
país en que vive el niño, de las civilizaciones diferentes de la suya y de los
derechos humanos y libertades fundamentales” : en pocas palabras, inculcar
valores y practicar virtudes de valor universal, los cuales deben ser
inculcados, insiste la autora; en la familia, la escuela, el trabajo, los medios
de comunicación, la sociedad en general, solo así, podrá comenzar a disminuir
el ``índice delictivo juvenil o adulto de manera radical y sostenida.
En
Venezuela se propugnan, igualmente como valores superiores del Ordenamiento
Jurídico:
El respeto a la vida, el amor y
la fraternidad, la convivencia armónica en el marco de la solidaridad, la
corresponsabilidad, la cooperación, la tolerancia y la valoración del bien
común, la valoración social y ética del trabajo, el respeto a la diversidad
propia de los diferentes grupos humanos”, Articulo 3 (Principios y valores
rectores de la educación) Ley Orgánica de Educación. (2009, Agosto 15). Gaceta
Oficial de la
República Bolivariana de Venezuela, 5,929, Agosto 15,
2009.entre otros valores que tienen carácter Constitucional.
Todo lo descrito anteriormente se puede
observar a diario no solo en las noticias que se transmiten a través de los
medios, sino también, en acciones cotidianas, por ejemplo: el subir a un
autobús a empujones, el “colearse” en el banco o en el mercado. Durante muchos
años se ha vivido en medio del oportunismo, en la búsqueda de poder tener
dinero fácil; se observa una clara ausencia de respeto a las leyes, a las
personas o a la propiedad ajena; también existe poca consideración para las
personas que merecen un trato especial como los adultos mayores, las mujeres
embarazadas y los niños.
La sociedad ha institucionalizado, el
irrespeto, el incumplimiento de las leyes, la irresponsabilidad, el abuso, con
antivalores que se han impuesto en la mayoría de las instancias de la sociedad
venezolana. La crisis de valores no es un conflicto propio de la contienda
política o del funcionamiento de las
instituciones que conforman el Estado venezolano, la crisis de valores es un
problema que ha penetrado en todos los rincones de la vida cotidiana.
La juventud actual adolece de conciencia
para comprender y reparar en muchos
problemas que le atañen como son los vicios como el alcohol, las drogas, la
prostitución, el embarazo precoz, las enfermedades de transmisión sexual la
imparable violencia machista, los desencuentros irresolubles entre padres e
hijos, el culto que rinden a la violencia ciertos sectores juveniles, el
creciente fracaso escolar, la desmotivación de chicos y chicas, la
competitividad inhumana y otros problemas que tienen su raíz en la quiebra o ausencia de valores universales como el respeto hacia uno mismo
y hacia los demás, el cuidado de las
cosas que son de todos o la cultura del esfuerzo como medio para el progreso
material y personal.
Los medios de comunicación social como
servicios públicos son instrumentos esenciales para el desarrollo del proceso
educativo y como tales deben cumplir funciones informativas, formativas y
recreativas que contribuyan con el desarrollo de valores y principios
establecidos en la
Constitución de la República y además estos ya sean públicos o
privados están obligados a conceder espacios que materialicen los fines de la
educación. Así ésta establecido en la Ley Orgánica de Educación que rige en la República Bolivariana
de Venezuela
"En el
ejercicio de sus derechos y en disfrute de sus libertades, toda persona estará
solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de
asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los
demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y
del bienestar general en una sociedad democrática".
Las influencias económicas inciden no
solamente sobre la familia necesitada de las zonas marginales, sino en la
familia de clase media. El problema económico actual, consiste en un altísimo
costo de la vida; altos costos de la vivienda y la educación académica de los
hijos, necesidades de estatus consumistas, demandas competitivas para mantener
un estatus de consumismo obligan a trabajar a ambos cónyuges. Además acarrea
maltratos mutuos, cansancio, rechazo de los hijos, desplazamientos agresivos
contra estos, etc. Provive, (1985).p.67
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